Estrategia De Lectura (propósitos de la lectura, determinación del significado de las palabras, identificación de ideas principales, supervisión y regulación de la propia comprensión)

 

Cada testo es diferente y, por tanto, necesita de una estrategia particaula para abordarlo; es decir un cojunto de reglas y recomendaciones para comprenderlo de manera adecuada.

  

PROPÓSITOS DE LECTURA 

   

Antes de iniciar una lectura es importante reconocer el destino u objetivo final de la actividad; esto nos dará un punto de partida para abordar el texto y el primer paso de la estrategia o planificación para comprenderlo.

Cada vez que te acerques a un texto es necesario reconocer:

  •   la fuente o el medio: es decir ¿Cuál es la plataforma del texto? ¿Dónde se encuentra? Por ejemplo: periódico, revista, internet, libro. 
  •   Su extensión: ¿Qué tan largo es? 
  •   Marcas graficas o paralingüísticas: ¿contiene fotografías, tablas, mapas? 
  •   Objetivo de la lectura: placer, recopilar datos específicos, dar una opinión, aplicar el conocimiento, etc. 
  •   Autor de la obra.

  

ACTIVACIÓN DEL CONOCIMIENTO PREVIO

  

Una vez definida la estrategia de lectura, lee el titulo. A través de él puedes obtener una primera aproximación sobre el tema en cuestión. “Nadie se enfrenta a un texto con inocencia absoluta” dice el académico español Julián Moreiro (1953) y esto implica que al llegar al texto lo hacemos ya con un conocimiento previo.

 

Las ideas que tenemos antes de leer pueden ser referentes al tema, autor, titulo de la obra, etc. Esto tiene que ver con nuestra historia personal, cultural, educación y grado de conocimiento en torno al tema.

 

Antes de iniciar la lectura hay una serie de preguntas que puedes hacerte, estas te darán más pistas acerca del texto y te ayudarán a tener una mejor compresión del mismo:

  • ¿Dónde se localiza esta información?
  • ¿En qué año fue publicado el libro o articulo?
  • ¿Quién es el autor?
  • ¿Cuál es la editorial que la publica?
  • ¿Cuál es el propósito de la lectura?

 

El titulo nos da la primera pista sobre el tema, a partir de este debes preguntarte:

 

  • ¿A que puede referirse?
  • ¿Conoces o has escuchado hablar del asunto? Si es así, ¿Qué es lo que sabes? Y si nunca has escuchado nada, lo más recomendable es hacer una breve investigación del tema en cuestión. Por ejemplo, si lees un titulo como “Los desafíos en la alimentación frente a los transgénicos”, quizá desconozcas qué significa el termino transgénicos, por lo que es conveniente investigarlo antes de comenzar la lectura.
  • ¿Qué es lo que tú ya sabias con respecto al tema?

Ahora, comienza a leer y compara la información que ya conocías con respecto a la del texto.

 

 

DETERMINACIÓN DEL SIGNIFICADO DE PALABRAS

  

Para poder comprender el texto con claridad, es necesario que no queden hueco o algunas mientras vas leyendo. Muchas veces, si no conocemos una palabra, esto no solo interrumpe la lectura sino también ocasiona un vacio de información en los datos que nos revela el texto. Leer es una de las mejores formas para ampliar nuestro léxico y conocer términos y conceptos nuevos; sin embargo, para librar aquellos que desconocemos, puedes realizar alguna de las siguientes técnicas:

 

Inferir por el contexto: si hay alguna palabra desconocida en una frase, trata de leer nuevamente de que trata esta o cual es el hilo conductor del texto y si comprendes el significado general puedes intuir el significado de una palabra que antes no habías escuchado.

 

Descubrir el significado por su prefijo: otra manera de deducir el significado de una palabra es reconocer el prefijo latino o griego con el que inicia, pues el español contiene numerosas partículas (morfemas) derivadas de estas lenguas y cada vez que nos encontramos con una ellas, podemos decir que ya contamos con parte del significado de la palabra.

 

Buscar en el diccionario: si no puedes inferir el significado de la palabra a partir del contexto ni del prefijo grecolatino, es importante que te detengas un momento y busques en un diccionario –impreso o en línea- a qué se refiere dicho concepto. De esta manera podrás clasificar y despejar dudas en el camino de la lectura.

 

 

 

IDENTIFICACIÓN DE IDEAS PRINCIPALES

 

Hemos mencionado anteriormente que el párrafo cuenta con una estructura externa o gramatical –inicia con una mayúscula y termina con un punto y aparte- y una estructura interna o conceptual –de acuerdo a su significado o lo que quiere decir.

 

La estructura interna del párrafo esta constituida por una oración que contiene la información básica o la idea fundamental; y por oraciones secundarias, que amplían la información o dan mas detalles sobre la idea principal.

  •   Las oraciones secundarias pueden ser subordinadas o coordinadas, dependiendo de su importancia frente a la principal.
  •     Oraciones subordinadas: dependen forzosamente de la oración principal. 
  •   Oraciones coordinadas: tienen el mismo valor que la oración principal, sirven para comparar o contrastar una idea.
  • Las oraciones secundarias se enlazan con la principal a través de signos de puntuación como la coma (,), punto y coma (;), o punto y seguido (.), o de nexos como conjunciones y preposiciones.

 

Para determinar la idea principal de un párrafo es importante reconocer:

  •     ¿Cuál es la oración principal de dicho párrafo? 
  •   Palabras clave que denotan ideas importantes.

 

No siempre la oración principal coincide textualmente, es decir, de manera idéntica con la idea principal; en ocasiones hay que inferirla y para eso puedes valerte de las palabras clave.

 

SUPERVISIÓN Y REGULACIÓN DE LA PROPIA COMPRENSIÓN.

 

Para poder comprender adecuadamente un texto, son necesarias ciertas condiciones que debes considerar y que te recomendamos continuación:

 

Lugar. Elige un sitio donde las condiciones sean favorables para la lectura, un lugar que esté bien iluminado, sin ruidos ambientales molestos y que no sea paso constante de gente.

 

Posición. Consigue una silla o un sillón cómodo donde puedas leer sin quedaste dormido y donde el texto se quede cuando menos a 30 cm de distancia de tus ojos.

 

Auxiliares. Ten a la mano diccionario, lápiz, cuaderno para hacer notas o marcar lo mas importante.

 

Atención. Al aislar los distractores externos (música, gente, mascotas, televisión), podemos enfocar nuestra atención en la lectura.

 

Concentración. Cada lectura es un viaje al mundo del autor; por eso, ahora solo concéntrate y déjate llevar hasta donde sus letras te dirijan.